Hilos que también dicen
Hay gestos culturales que no levantan la voz. No compiten por atención, no prometen inmediatez ni se adaptan a la lógica del scroll. El bordado es uno de ellos. Mientras todo parece exigir velocidad, definición y respuesta rápida, el bordado se permite otra cosa: demora, repetición, error. Y en ese tiempo lento —tan poco valorado— aparece una forma...
















