De la Casa
Sí, lo vuelvo a traer en el recuerdo. Tengo 83 años de andar por este mundo. Cuando era joven, mi viejo, Don Manuel, confió en mí y me dio la tarea de mecanografiar sus escritos. En general se trataba de textos profundos y breves, que luego se convertían en libros. Yo los reescribía en una antigua máquina de escribir de...

















