El Gran Chaco, entre la belleza y la apatía
El hombre acababa de salir de la cárcel. Estamos sentados frente a un campo abierto y evita levantar la vista. Lo miro antes de iniciar la entrevista y me dice que le da miedo mirar al horizonte. No era una metáfora. Después de años viendo paredes a pocos metros de distancia, la inmensidad le producía vértigo.
















