Emmanuel Figueroa: Cruzar en barco la montaña

10.02.2026

Gabriel Abalos


El director de una película cordobesa a estrenarse este 2026, "Tras el barco de Fitzcarraldo", nos comparte el plan, la historia y las derivas de un rodaje que comenzó diez años atrás.

En abril de 2022 supimos por las redes que un equipo de producción audiovisual cordobés que se hallaba rodando una película en Iquitos, Perú, había quedado varado al declararse el inicio de la pandemia. Se trataba de un grupo de cineastas, técnicos, actores, equipo de producción que sumaba dieciocho personas, cuyo proyecto había quedado atrapado en una situación dramática, sin poder seguir, ni regresar, obligados a gastar el dinero disponible para la producción en una estadía forzosa, por restricciones sanitarias.

Casi cuatro años más tarde, luego de que finalmente pudieron volver a Córdoba y les llevó tiempo y esfuerzo retomar el proyecto, conversamos con Emmanuel Figueroa, director de la película que entonces se titulaba Crónica bárbara, y que hoy se llama Tras el barco de Fitzcarraldo. El proyecto acaba de cerrar el corte final, tras las últimas etapas de posproducción de imagen y sonido, a la espera de su próximo estreno.

Nacido en 1983, Hugo Emmanuel Figueroa es cineasta formado en la UNC, director y guionista de cine y ha desarrollado una intensa carrera como artista visual. En el campo audiovisual escribió y dirigió en 2011 Albor, que se pudo ver en la programación del FICIC, en el Fenavid Internacional (Bolivia), y en el Festival de Cine Latinoamericano de Rosario,  ganadora del Premio Revelación y Mejor película en el Festival Latinoamericano de Cine con Vecinos. ("Fue el largometraje con el que me gradué. La sigo viendo como una película de estudiante", dice Emmanuel.) Participó en películas como director de arte y animación: La Salvación de la Gacela Imperial (2008), Curapaligüe (2010), Humano (2012), ¡Viva el palíndromo! (2018), Le Souffle du Phacochère (2019).

Considera a Tras el barco de Fitzcarraldo, filmada entre Córdoba y la selva amazónica, su ópera prima. Adentrándonos en el proceso de creación y producción de esta película, el director Figueroa retrocede a su primer contacto con la selva amazónica, y luego aún más atrás, hasta la chispa original, a sus veintidós años:

"El origen de la película aparece en un viaje que hice a la amazonia boliviana, en la región del Beni, a principios del 2014. Tuve una experiencia muy profunda y transformadora en ese territorio y de inmediato sentí el deseo de regresar a ese sitio con una cámara en mano para compartir algo de lo que me estaba pasando en ese lugar, tan elemental como eso suena. Sin embargo, para comprender un poco más en qué momento aparece Fitzcarraldo (película de Werner Herzog, 1982), me iría al 2005, cuando tomé conocimiento de un ciclo de cine organizado por el Cineclub La Quimera sobre la filmografía de Werner Herzog. El ciclo era presentado por Juan José Gorasurreta. Lo que hizo que me acercase a ese ciclo fue un panfleto en el que se hablaba de un director que había movido un barco real por la cima de una montaña en medio de la jungla. Por esas cosas, pude ver todas las películas del ciclo, menos Fitzcarraldo, debido a un viaje que se superpuso a la fecha de su proyección. No obstante, esa imagen, la del 'barco por la cima de una montaña', nunca me abandonó. Y como estábamos en una época donde Internet era muy precario y el acceso a determinadas películas era dificultoso, esa imagen adquirió un peso notable como consecuencia de la recurrente evocación. A Fitzcarraldo la vi años más tarde en el Cineclub Municipal Hugo del Carril y supe que algo me unía a esa película, sin saber muy bien qué cosa. Supongo que, en el viaje a Bolivia, algo de eso terminó de cuajar porque el proyecto surgió rápidamente y rápidamente también se empezó a filmar. En principio quería hacer una especie de documental experimental sobre la búsqueda de un barco perdido, pero cuando conocí al escritor Iván Ferreyra, quien había viajado a la Amazonía Peruana en el 2012, empecé a pensar secretamente que él podría encarnar al protagonista de esta película que estaba surgiendo desordenadamente. Este vínculo inicial que tuve con Iván a finales del 2014 fue lo que dio origen a la película tal cual la conocemos ahora. Terminó siendo una ficción híbrida y el proceso de escritura fue muy caótico porque la obra se iba filmando sin un guion sólido, solo con ideas y cosas que íbamos charlando y probando sobre la marcha."

Me intereso, al observar el material que me comparte Emmanuel por un link, en la presencia de Iván Ferreyra, que se nota ausente del proyecto en la era de postpandemia. Se lo puede ver en fotos de la filmación. Iván es un nombre de la contracultura cordobesa, escritor y editor. Es un buen personaje para hacer de él mismo, y se puede percibir un cierto halo de leyenda que atraviesa el silencio, o el discurso de la producción. La trama de la película cuenta que Iván no regresa de una incursión en la selva peruana. 

Es oportuno aquí echar mano a la sinopsis definitiva de la película, ofrecida por la producción:

"Julia Gatica, una joven cineasta argentina, filma un documental sobre la vida de Iván Ferreyra, un escritor obsesionado con Fitzcarraldo. Por diferencias irreconciliables entre ambos, se separan y la obra queda inconclusa. Años después, Iván desaparece en la selva peruana buscando el barco perdido de Fitzcarraldo. Ante este suceso, Julia encuentra el sentido y el impulso necesarios para retomar la filmación de su película y viajar al corazón del Amazonas. Siguiendo sus rastros por ciudades, selvas y ríos, surgen voces, memorias y espectros que conducen el viaje hacia lo inesperado."

Sobre el proceso y la trama de esta producción audiovisual, se pueden obtener más detalles a través de su director.

"En el camino, el guion se fue complejizando y los personajes, el de Iván y el de Julia, comenzaron a desarrollarse con otra profundidad y conciencia. De modo que la película que se había pensado inicialmente con un solo personaje como protagonista, cambió gradualmente en las sucesivas etapas de montaje previas al rodaje de Iquitos. La primera etapa de rodaje fuerte (desde agosto a noviembre de 2015) se realizó en la ciudad de Córdoba en la zona del Mercado Norte y Villa El Libertador. Después de eso hicimos una pausa y filmamos esporádicamente mientras reuníamos el dinero para el rodaje en Perú. En esos intervalos en los que la película se reescribía constantemente, los personajes fueron variando y cambiando de posición."

En el proceso de construir en términos fílmicos una historia, se dan etapas, desvíos, reconfiguraciones. Las sinopsis cuentan las versiones más recientes de una producción. Le pregunto a Emmanuel Figueroa en qué se parecen los metrajes rodados a la idea original.

"Viéndolo con la perspectiva que da el tiempo, los metrajes se aproximan parcialmente a la idea original. Digo esto, porque me considero una persona muy exigente y es extremadamente difícil que sienta conformidad o felicidad por algo que haya hecho. Por lo general, nunca considero haber llegado a lo propuesto. Exijo mucho de mí y de los que me acompañan. A la película por lo general lo piensa una sola persona, luego entran otras en juego que de alguna manera intentan codificar esa idea inicial y bajarla a tierra. Cuando además cuentas con pocos recursos, la cosa se hace más compleja y difícil de manejar. De modo que, en algún momento del camino, hay que tomar consciencia de las limitaciones y usarlas a favor del proyecto. Creo que ese ha sido mi mayor aprendizaje. En el camino, se murieron actores, nos sorprendió la pandemia en medio de la selva con una epidemia de dengue, tuvimos inundaciones en Misiones en la última etapa de rodaje, cambios drásticos en la política y economía de nuestro país. El film es entonces el vivo retrato de todo lo que nos atravesó a nosotros como equipo, como personas, a lo largo de una década de profundas transformaciones en nuestro territorio y en el mundo entero."

La referencia específicamente a la carencia de recursos, empalma con el tema de las estrategias para llevar adelante el proyecto, algo muy vincular para una producción que ha cumplido diez años. Sumado la inmovilidad que impuso la pandemia, a más cortos los recursos, más largos los plazos.

"Básicamente, no teníamos fondos. Normalmente hay una especie de protocolo para presentar los proyectos, en donde te presentas a instancias de desarrollo, laboratorios de guion, presentación a convocatorias, un camino que en cierta forma te facilita el acceso a fondos de fomento o subsidios. Nosotros empezamos filmando con una escaleta, los fines de semanas, con un grupo de amigos que no superábamos las 5 personas, improvisábamos mucho en el camino, y cuando ya teníamos el proyecto avanzado nos encontrábamos con muchas dificultades para presentarnos a estas convocatorias. Como eso era un problema y perdíamos mucha energía en tratar de hacer encajar el proyecto a los reglamentos de estas convocatorias, decidimos en cierta manera seguir adelante con el rodaje sosteniendo el proyecto principalmente mediante fondos privados. Estuvimos 4 años reuniendo el dinero, mientras tanto seguíamos filmando, reescribiendo el guion y montando. El paso del tiempo fue así también la materia prima de nuestra película. Cuando llegamos a Iquitos en marzo de 2020 pudimos filmar casi 10 días antes de que la pandemia se instalara. Quedamos varados 45 días y regresamos a Argentina en un vuelo sanitario de las Fuerzas Armadas de Perú con la película incompleta. Fue un golpe brutal y demoledor para la producción. Todo el dinero reunido en esos años se fue por el inodoro en sostener los gastos de alojamiento y comida mientras estábamos en cuarentena obligatoria. Los sucesivos años de restricciones (2020, 2021, 2022) hicieron que el proceso se volviera mucho más extenso de lo esperado. Pero una vez más, el paso del tiempo fue una de las materias primas de nuestro proyecto y tratamos sin otro remedio de usarla a nuestro favor.
Como consecuencia de esto, la película fue creciendo como un monstruo llegando a tener una duración de casi 5 horas. Como director traté siempre de que la película no se nos muriera en los brazos y en ese intento permanente de revivirla, la obra se fue transformando en la criatura que es."

Este panorama de los hechos lleva a interesarse por los fondos con que sí contó la producción para mantener los signos vitales de este largo viaje cinematográfico.

"La película se financió en un gran porcentaje con fondos privados, pero también ganamos dos becas en el Fondo Nacional de las Artes y el Work in progress del Festival Internacional de Cine en las Alturas, fondos de la Universidad Nacional de Villa María y de la Municipalidad de Villa María. También tuvimos el apoyo del Ministerio de Cultura de Perú y de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Loreto que nos facilitaron alojamiento, apoyo logístico y otras facilidades en ese país. Contamos además con el soporte de Tándem Audiovisual, cooperativa productora de Villa María de la cual forma parte la productora de la película María Gabriela Vera, y también con el apoyo de Ojo de Pez en la postproducción (una productora audiovisual de Villa María), el estudio de sonido Klang Sonido para Cine (de Córdoba) y de Iberia film.es.
Durante el transcurso del proyecto lanzamos dos campañas de Crowdfunding, una antes del rodaje en Perú y otra, (la más extensa) para terminar la postproducción. Ambas campañas fueron vitales para la ejecución de ambas etapas de producción. 
La alianza establecida con Tándem Audiovisual fue vital para la segunda etapa del proyecto, por el gran equipo humano y de profesionales que conforma dicha cooperativa de trabajo y que estuvo presente en todos los rodajes que se realizaron en Villa María y Misiones para completar el metraje faltante como consecuencia de la pandemia."

Falta solo saber en qué fase se encuentra la producción, también saber si hay una fecha de estreno decidida, y los planes de participar en festivales este año.

"La película está terminada, ya cerramos el corte. Antes del estreno oficial, pensamos enviarla a festivales, pero seguramente más pronto que tarde, haremos una proyección cerrada para con nuestros allegados, a fin de que la espera no se haga tan prolongada", concluye el director. Es deseable que lo por venir no ponga fin al viaje de este filme por los senderos -financiados- de la imaginación. Y también que, tras haber sido transportada por sobre la montaña, la nave devuelva el viaje invitando a bordo a todo el equipo para seguir la travesía, por mar, hacia su destino.

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Ficha técnica:

Actúan: Constanza Gatica e Iván Ferreyra
Con: Annie Rachel Vásquez García / Víctor Santiago Juárez / Herman Martín Reátegui Bartra / Augusto Falconi /Fernando Fonseca Zumaeta

Guion y Dirección: Hugo Emmanuel Figueroa

Productora Ejecutiva: María Gabriela Vera

Asistente de Dirección: Santiago Ponti

Directores de Fotografía: Fernando Cattaneo y Diego Díaz

Director de Sonido y Música: Pablo Picco

Equipo de Arte: Natalia Ferreyra / Santiago Oliva /Paula Tissera / Natalia Talche

Casting y producción de campo: Katya Lorena Zevallos Ynmenso

Locaciones: Luis Adolfo Chumbre Huamani

Montaje: Lucía Torres Minoldo (EDA) y Hugo Emmanuel Figueroa

Asistente de Montaje: Damián Antonio Frossasco (EDA)

Postproducción de imagen: Tebi Lépori (EDA)

Efectos Especiales: Julián Bertolini

Postproducción de sonido: Francisco González Cholaky

Mezcla de sonido: Patricio Tosco (Klang Sonido para Cine)





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