Esta novela es un viaje

10.03.2026

Sobre Off! de Marina Arias, Paisanita Editora, 2026, 104 págs.


Juan Saharrea


Off!
Off!
Marina Arias (Ph: Revista Divergente)
Marina Arias (Ph: Revista Divergente)


Off! narra la escapada de Mariana y Christian –una pareja de cincuentones– a un pueblo brasilero. Allí los esperan en un rancho, cerca de la bahía, Pachorra –ex compañero de Mariana– y Herta, la novia alemana de este último. El encuentro conmueve el pasado común entre ex compañeros y coloca a ambas parejas en una zona límite. Hay un desengaño, una vieja historia de amor que buscar revivir, mucha cerveza, charlas al sol y pequeños desmoronamientos afectivos que están reunidos por una mirada compleja y exploratoria en torno a la madurez y al amor.

Su autora, Marina Arias, es una escritora bonaerense nacida en Haedo, con base en el periodismo y la docencia universitaria de ficción en la Universidad Nacional de La Plata.(1) Arias ha delineado un universo sonoro reconocible con la publicación de cuentos (muchos de ellos en Verano/12) y cinco novelas cuyo centro lo constituye la saga de Mariana y Christian. En Off! Mariana funciona como índice de ese universo sonoro, encarnando un habla frontal con una habilidad exquisita para la puteada. Sus frases desbocadas expresan un modo de vida que celebra la espontaneidad y la auto-afirmación, sin caer en un egoísmo petulante o impasible. Su decir lapidario nunca toca el resentimiento. Dice cosas como que "Holden Caufield" es un "cheto bobo", calificativo que no hiere el genio de Salinger sino, a lo sumo, a sus lectores snobs que ensalzan lo aleatorio. Otro rasgo de esa estética bonaerense de Arias es cómo decide contar las relaciones. Los modos vinculares están tejidos de ritos iniciáticos que soportan diferencias fuertes. Estas tensionan y son liberadas a lo largo del tiempo, alimentando una dialéctica en donde las interacciones se regeneran y transforman pero rara vez se rompen. Resiliencia es un término trillado pero justo para definir esta juntura muy bien representada en Off! y que quizá capture algo idiosincrásico.

Se trata de una novela breve que explora los afectos en la madurez y la madurez en los afectos. Su lectura logra exhibir esa pátina tan inasible de la vida adulta al calor de las iniciativas de Mariana que, para los ojos de la autoproclamada 'gente bien', puede pasar por una mina que no sienta cabeza y se cree una adolescente. Mariana, muy por el contrario, se vale de una geometría del amor en donde las convenciones tradicionales son límites cándidos y nada fértiles. Con Christian, son compañeros de vida que se bancan, se repelen, se acuden, se cuestiona, ironizan entre sí y se distancian. El enfrentamiento o la pelea marital corriente queda fuera de su consenso en donde los años parecen haber fermentado la inclusión confortable de la individualidad de cada uno/a en el conjunto. Son, en algún sentido, un éxito. No se han olvidado de sí para coronar la compañía. Crían hijos y han armado una familia ensamblada. Así y todo, no se presentan con la armonía preestablecida que reclaman los buenos modales de la sociedad pacata.

Mariana durante la estadía muestra abiertamente su complicidad con Pachorra, de buenas a primeras lo deja totalmente de lado a Christian y es capaz de maquillar varias veces las cosas para colocarlas a su favor y ahorrarse explicaciones. Llegado el momento, sin embargo, cuida con inteligencia y ternura. Un ejemplo es cuando interviene en la relación entre Christian y la hija de una relación anterior. La joven quiere irse a China a hacer un posgrado. La mediación de Mariana criba el malestar sin desestimar la indignación de un padre receloso ante las decisiones radicales de su descendencia. Christian, por su parte, tiene en claro qué lugar ocupa Mariana en su vida luego de un desengaño que los precede. Christian 'termina estando' con ella. Esa postura libera las presiones que plantea el adentro y el afuera de una forma de compromiso que requiere del mandato tan fastidioso que venera la continuidad y sospecha de las discontinuidades que, por lo demás, son habituales y quizá necesarias en cualquier relación. El pragmatismo de Christian le brinda hogar y patea las preguntas de fondo a la cantera del absurdo. Mariana comparte esta visión aunque la entona a su estilo.

En la trama de Off! Pachorra y Herta no funcionan como contrafigura de Christian y Mariana. La pareja que habita el rancho lindero con la jungla cuenta con su propia historia. Una unión férrea y con límites diáfanos basada en la fragilidad de la salvación. Herta, de origen próspero, es adicta en recuperación. Pachorra viene de otra clase social pero cuenta con la credulidad suficiente para abrazar la bondad tergiversada de una adicta. Él funciona como la pieza estable para mantener a Herta limpia. En esa quietud la llegada de las visitas propone el contexto para que se filtren las miserias contenidas en esa casita veraniega rodeada de un paraíso bahiense. Habrá una infidelidad ordinaria, propia de una historia con límites sociales claros: un surfer, una recaída cantada y el capricho irritante que acompaña a la ingratitud. La explosión de Pachorra y Herta hará entrar en escena a la madre de ésta, una mujer sagaz y resolutiva que viajará para poner los puntos sobre las ies confirmando que, en algún sentido, el dinero puede poner la casa en orden.

La escritura de Off! se destaca por diálogos en donde la calle se cuela con ese vocerío de inmediatez que reconocemos como propio, bien argento, extrovertido. La voz narrativa es una tercera persona que se aproxima, sin identificarse, con el habla de Mariana y su cosmovisión. Sin embargo, a medida que avanza la novela (que mantiene un ritmo parejo, nada sincopado, firme, sostenido) el registro se corre para adoptar otro consistente en sumariar la trama en un metalenguaje. Alejandro Zambra llamó a esa modalidad de contar "resumen de novela". En Arias ese registro adquiere una configuración propia. Vale ahondar aquí.

El quinto personaje de Off! es Jimena –otra ex compañera convertida en guionista afamada. Esta amiga a la que Mariana le confiesa todo, toma material de esas charlas íntimas para sus historias. Así, Off! incluye las variantes en los modos de contar. Cómo contará Jimena la historia es clave para entender el alcance de lo que está pasando. En las decisiones que Jimena toma sobre el relato, en las divergencias entre lo que su amiga le cuenta, lo que realmente pasa y cómo ella decide enlazar la historia, se producen lecciones de escritura o, lo que es lo mismo, de hermeneusis que es la capacidad que tenemos todas las personas de contar, de narrar nuestras vidas y que casi nunca se ve afectada por la búsqueda de verdad exclusivamente. Contamos, casi siempre, para forjar lo que Richard Rorty llamó un vocabulario último que nos singularice y no tanto por un afán por corresponder con la verdad de los hechos. Jimena nos muestra que lo verosímil es lo que pasa pero condicionado por cómo se cuenta y, en muchos casos, por lo que se deja afuera o se transforma.

A no confundirse: Arias no es una novelista que pretenda moralizar o exhibirnos cuánto sabe. Su rol de profesora de ficción, como debe ser, queda guardado como el traje formal del que nos despojamos en la habitación, a distancia de la cocina o el living en donde verdaderamente buscamos relajarnos. La voz narrativa elaborada de Off! nunca nos deja atrás a nosotrxs, lxs lectorxs, que estamos ávidos de saber qué ocurrirá finalmente con Christian, Mariana, con la pareja anfitriona así como con las partes que queden de ella.

Elogiada por Esther Cross(2) y Ulises Cremonte(3), Arias ofrece en Off! una confirmación de un estilo con una estética atrapante y un ritmo narrativo espléndido. A su vez ratifica que es una escritora de producción pareja y abundante. Off! provoca risa y rellanos de melancolía que modulan la tristeza con un llamado en voz alta que apela a nuestro nombre propio, o en el mejor de los casos, a una invitación a tomar "una birra bien fría" que quizá sea la mejor medida de la espera cuando hemos entendido –a la par de Mariana– que en la vida los principios y el destino son minucias: lo único que existe y debería ser importante, a fin de cuentas, es lo que está en el medio. El aquí y ahora. El viaje, en definitiva.



(1) Arias es profesora de ficción escrita de la Facultad de Periodismo y Comunicación de la UNLP, directora de la especialización en Periodismo Cultural, y codirectora del Laboratorio de Ideas y Textos Inteligentes Narrativos (LITIN). Desde 2018, además, se ha convertido en una de las columnistas literarias más importantes en la radio, en su espacio en el programa de radio Todo es tango (AM 530).
(2) Cross, E. (2014) "La vida colgada del hombro", Página 12 (9 de noviembre de 2014).  
(3)  Cremonte, U. (2014) "Prólogo" (pp. 9-11), en M. Arias (2014) Mochila. La Plata: Club Hem.





Deja tu comentario