Galia Kohan, actriz de provincia

10.04.2026

Jackie Bini


Galia Kohan es, sin dudas, una de las grandes protagonistas de la escena cultural cordobesa. Navega con idéntica maestría por el teatro, por el canto y por el cine. Es una figura clave, a la par que entrañable, de todo el movimiento artístico local, desde los '70 hasta nuestros días.

Galia Kohan en "Aliento de ácaros", Teatro La Cochera. Tocado realizado por Giovanni Quiroga Pucheta.
Galia Kohan en "Aliento de ácaros", Teatro La Cochera. Tocado realizado por Giovanni Quiroga Pucheta.


Así nos introduce Galia a su universo personal: "Nunca se me ocurrió que iba a ser actriz, mi vida estuvo acompañada por los libros, el cine y, fundamentalmente, la música. Siempre me gustó cantar, cuando en la primaria me aceptaron en el coro de la escuela fue la mayor felicidad, con mi voz grave pensaba que no podía cantar. En la infancia y la adolescencia me la pasaba escuchando música y cantando frente al espejo de la habitación de mi madre. Recuerdo sacar de su ropero cortes de tela que ella guardaba y usarlos sobre el cuerpo a modo de amplios vestuarios. Tal vez en aquel cuarto ya estaba la actriz escondida, esperando salir a escena".

¿Cuándo te iniciaste profesionalmente en el camino del arte?

Estudié en la Facultad de Filosofía Letras Modernas y me recibí de licenciada y profesora, especializándome en lingüística. Siempre adoré el lenguaje, las palabras, su significado más profundo, creo que todo se va acomodando en este relato de cómo llegué al teatro. Me llamaron como cantante para integrar el elenco de una obra infantil en el teatro El Duende dirigido por Jorge Magmar. Empezaron los ensayos y el director me propuso que actuara, me hizo hacer algunas improvisaciones y me dio el visto bueno. Esa tarde en el patio de su casa me recibí de actriz. Luego con ese grupo y con tan solo 18 años nos fuimos de viaje por todo el norte argentino, Bolivia y Perú. En esa gira iniciática aprendí mucho sobre esta tarea de las artes escénicas ya que fui sonidista, utilera, cosía y planchaba vestuarios y todo ese increíble mundo del detrás de escena. A veces metía la pata como una vez en Bolivia en que tuve que manejar una grabadora de cinta abierta, muy sofisticada para mis rudimentarios conocimientos. Y como no la sabía utilizar muy bien mandé la música en los momentos inapropiados y el director cortó la obra y entró a la cabina enojadísimo y después no sé cómo terminó la cosa, creo que bien. La obra siguió, te estoy hablando de una época en que nada era digital por supuesto.

A mi regreso continué con mis estudios en la facultad, eran los años 70, de grandes movilizaciones. El Cordobazo nos había atravesado, en la universidad vivíamos de asamblea permanente. En ese contexto surge el grupo La Chispa, la política y la militancia nos interpelaba en nuestras creaciones colectivas, participamos de las grandes movidas de la época junto a la gente de Canto Popular organizando festivales en sindicatos y funciones barriales.

Dos pasiones, la música y el teatro

Así es, la música y el teatro siempre corrieron paralelos en mi trayectoria. Hice café-concert en Elodia con Doña Rosa, Raúl Ceballos, interpretando canciones acompañada por Luis Alesso y Francisco Heredia. Con Ricardo Baró y su grupo musical hicimos con el genial actor Danilo Devizia Las Galias de Danilo. Con Miguel Iriarte participé como actriz de sus grandes éxitos del teatro cordobés haciendo temporadas en Carlos Paz de Eran cinco hermanos y ella no era muy santa, San Vicente Super Star, Las Gallegas. Hice muchas obras musicales para niños, con dirección de Manuel González Gil y de Héctor Pressa. He sido titiritera del elenco estable de la Provincia, me he trasladado por diferentes ámbitos de la actividad, he pasado por la dramaturgia para niños y la dirección. Trabajo en teatro La Cochera junto a Paco Giménez con mi grupo Delincuentes Comunes desde hace 40 años, creando nuestras propias obras con las que participamos en eventos y festivales nacionales y extranjeros con excelentes críticas y a veces recibiendo algún que otro premio. Siempre estuve en Córdoba, me considero una actriz de provincia. Desde el 2014 al 2016 viajaba cada 15 días a Buenos Aires cuando fui Jurado de Calificación de Proyectos del Instituto Nacional del Teatro, cargo que obtuve por 2 años por concurso. Dedicada al teatro desde muy joven, trabajé durante 30 años en el teatro San Martín como integrante de la Comedia Infanto Juvenil, cargo que obtuve también por concurso.

La música presente siempre

Sí, siempre está en mí el deseo de cantar y tengo la suerte de estar, de que en mi familia haya muchos músicos. Mi nieto más chico, de 11 años, toca la batería, estudia batería, el de 22 también es baterista. Mi nieta menor, de 16 años, toca el piano y estudia guitarra. Mis hijas también hacen música, o sea que la música siempre está cerca mío.

Justamente este 22 de marzo pasado canté en el Teatro Comedia, en un evento en homenaje de los 50 años del Canto Popular, y allí canté y dije un par de textos. O sea que eso me pone muy contenta y haberme reencontrado con un montón de músicos que hacía muchos años que no veía

¿Cómo es tu actual vínculo con el teatro y con La Cochera?

Nunca he dejado de estar conectada a la actividad teatral, durante años nos hemos juntado con nuestro grupo Los Delincuentes en La Cochera pergeñando junto a Paco nuevos proyectos. Buscando materiales , conversando sobre lo que queríamos hacer y así surgió Mala praxis, nuestro último trabajo con Paco, en donde desatamos y liberamos algunos recursos que están mal vistos hacer en teatro. Fue una experiencia única, interesante, pero quedó trunca. Alcanzamos a hacer ocho funciones en el 2024 y luego quedamos en shock, paralizados por la inesperada enfermedad de Paco. Él es el motor de La Cochera , el alma mater, el genio mago gestor de todas nuestras locuras y que puede encausarlas y construir un objeto creativo y artístico. Pero mientras esperamos que se recupere, decidimos reponer obras y en octubre del 2025 estrenamos Por piernas y boca, una adaptación de La casa de Bernarda Alba de García Lorca, dirigida por Beatriz Diebel y que ahora reponemos los viernes de abril y mayo en Teatro La Cochera. En estos momentos a La Cochera hay que sostenerla, sabemos todo lo que está pasando, que no hay subsidios del Instituto Nacional del Teatro, son muy escasos, y bueno, la sala tiene que continuar porque ese es nuestro deseo y es lo que quisiera Paco que así suceda. Se van a reponer muchas puestas que dirigió Paco y también habrá talleres. Nosotros estamos con Por piernas y boca, como te contaba. Es una gran puesta la que hemos hecho, yo estoy muy contenta, feliz, además trabajar con tantas actrices, tanta energía, me encanta, porque generalmente, viste, me encanta ver obras con mucha gente (sonríe), ver los colectivos, ver la energía de un grupo. Hoy no es fácil porque, por cuestiones económicas, se eligen hacer obras con pocos personajes. Acá no, somos muchas, y esa energía maravillosa que hay en escena lo percibe el público también, porque hemos recibido muchos elogios.

¿Cuál es tu mirada sobre la realidad teatral del país en estos tiempos?

Si bien hay una gran cantidad y variado abanico de propuestas teatrales, veo una falta de profundidad en los temas, como que no está la búsqueda que había hace unos años, por lo menos de parte de algunos grupos que estábamos mucho tiempo investigando nuevas formas, nuevos contenidos, no sé, pero una cosa bastante en general. De una superficialidad...

Extraño los festivales internacionales de teatro que teníamos acceso a maravillosas puestas que venían de afuera. Últimamente vienen, si bien hay algunas propuestas interesantes, viene mucho unipersonal y ya no es la misma fiesta que se lograba cuando fueron los años de brillo de los primeros festivales internacionales o nacionales que se hicieron.

Tal vez por la premura y todo lo que está pasando en nuestra sociedad, que se refleja, por supuesto, en la actividad, la falta de inversión, la falta de dinero también de los actores, entonces no hay tiempo para investigar, para ensayar, todo se hace más a la ligera y yo estoy habituada a tomarnos mucho tiempo, procesos largos hasta que se amasa la idea y recién ahí sale la creación. Como que nos dábamos tiempo, por lo menos con el grupo, con Paco, siempre hemos estado con mucho tiempo, mucho perder el tiempo también, darse esa licencia de ir para cualquier lado hasta que surge algo y así salen cosas lindas.

Sos una reconocida cinéfila, también

Mi relación con el cine es desde la más tierna infancia. Me recuerdo con mis padres volviendo a pie del cine Astral en Alta Córdoba todos los domingos. Luego con mis amigas de la cuadra a la matinée a ver 2 o 3 películas en una tarde. Años después, al centro, al Sombras, al Lumiere, al Ángel Azul y a todos los cineclubes. Soy adicta a las pantallas. Siempre que he sido convocada como actriz a participar en alguna filmación he aceptado, he actuado en innumerables trabajos finales de alumnos de la universidad y luego en algunas pelis profesionales. Oasis, sobre la vida de Saint-Exupéry filmada en Entre Ríos, coproducción con Francia. La Herencia, de Sergio Schmucler, que fue la última actuación de Ulises Dumont. Boca de Fresa, protagonizada por Érica Rivas y Rodrigo de la Serna, con dirección de Jorge Zima. El Grillo, con dirección de Matías Herrera y el equipo del Calefón, con la que participamos en el Festival Internacional de Mar del Plata en la competencia latinoamericana. Y El último cuadro de Luz Belmondo, de Rosendo Ruiz y Alejandro Cozza. Hace tiempo que no hago nada en cine, hace mucho que no me convocan.

¿Quedan metas por cumplir?

Siempre me interesó el trabajo de la voz y el canto y la voz del actor, tuve la posibilidad de conocer a mi maestra Kosana Lucca del Roy Hart Teather. Recorriendo mi historia siento que todo se fue acomodando caprichosamente según las épocas y las posibilidades a las que puede acceder una actriz en una ciudad como Córdoba, como te digo me considero una actriz de provincia, con mis tiempos más lentos, un tanto abúlicos. Agradezco haberme cruzado en la vida con maravillosos compañeros actores con los que he compartido los rituales antes de entrar a escena, risotadas, gritos, peleas, viajes y giras y cientos de anécdotas divertidas y no tanto. Me gusta mucho escribir, pero me falta un poco de valor y constancia, admiro profundamente a los escritores. Prefiero las actividades no tan solitarias, el teatro y el cine son experiencias milagrosas de grupo, de equipo y eso es lo que me atrae, trabajar con el otro, con el ritmo de la respiración del equipo que sostiene la escena.

Tu legado continúa, en tus hijas y nietos

Bueno, mis hijas, es como algo natural que sean artistas también, se han criado en un mundo del teatro y de la música, y sobre todo Paulina se dedica fundamentalmente a hacer teatro, teatro callejero, tiene toda la impronta del circo, hace malabares, telas, bueno, todo lo que tenga que ver con el circo, desde muy chica, desde muy niña. Además hace acrobacia aérea, un montón de cosas, todo lo que tiene que ver con el entrenamiento de la gente de circo, que ahí sí necesitas constancia y poner el cuerpo. Es actriz, es clown.

También está trabajando como gestora cultural organizando el Festival Risas del Monte que se hace en Cerro Azul, en las Sierras Chicas. Ha traído espectáculos, algunos artistas internacionales para trabajar ahí, con mucho esfuerzo. Ha viajado bastante estos últimos años, en China, en Escocia, en las Islas Canarias, en Portugal, en España, Francia, ha andado por todos los festivales callejeros del mundo, ¿no? Y tiene una gran experiencia en eso, pero acá es bastante dificultoso hacer la actividad, pero bueno, no vamos a llorar.

Ojalá mejoraran las condiciones en este país y en esta ciudad, para que puedan hacer esta actividad maravillosa que hacen toda la gente de Circo en escena. Yo soy gran seguidora de ellos, siempre voy a los espectáculos, hay una gran movida con eso. De artistas que trabajan a la gorra, también tiene que cambiar un poco la mentalidad de la gente cuando va a ver espectáculos gratuitos, porque todavía no tienen la conciencia, me parece, la gente de valorar lo que estos artistas ofrecen. Por lo menos acá en este país, porque en otros lados son muy valorados, viven perfectamente bien de su actividad.

Lo único que deseo es que mis hijas sean felices con lo que han elegido y que puedan elegir de nuevo si quieren cambiar de profesión, que hagan lo que hagan mientras estén conformes y felices, que sigan el impulso. Son tiempos muy difíciles, siempre lo fueron, creo que ahora lo son más para los jóvenes, para los viejos, para todos, pero bueno, lo único que quiero es que tengan algún tipo de estabilidad, que no se tengan que ir del país para poder subsistir. Eso es lo que mi mayor ánimo sería, que puedan desarrollarse acá con las cosas que hacen. Seguramente que sí, ojalá que así sea.

¿Qué ocupa tu tiempo libre?

En mis ratos libres me dedico a la escritura, me hubiera gustado leer más, pero bueno, si bien estudié letras y he leído un montón, me he pasado toda mi vida leyendo, ahora lo he dejado un poco por la imagen, soy muy adicta a la imagen, me gusta mucho el cine. Sigo yendo al cine, voy a los cineclubs, voy los domingos al Cine Arte Córdoba a ver las novedades, las nuevas películas. Y también, como te decía, escribo, estoy en varios talleres de escritura desde hace años. Me gusta mucho la escritura y seguir a los poetas y a los escritores cordobeses, así que es un maravilloso grupo también, he conocido mucha gente fantástica estos últimos años, que escriben muy bien.

También en mis ratos de ocio me gusta salir a caminar sin rumbo, tomarme algún cafecito en algún bar, me encanta conversar con mis amigas, retomar el rito de estar en un bar tomando café, cosa que se ha perdido, los encuentros con amigos, salir a comer por ahí. Me gusta mucho nadar, el año pasado hice natación un tiempo, voy dejando y cambiando de rubro, tai chi, algunas actividades de mover un poco el cuerpo, cosa que me cuesta bastante para no quedarme en el sedentarismo de mirar series, que soy absolutamente adicta a las series históricas. Todo me viene bien, hasta algunos novelones, soy de la generación de estar frente al televisor toda mi infancia, así que sigo en ese tema.

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