Graciela Jiménez, buscadora de belleza

10.01.2026

Jackie Bini


Graciela Jiménez es una compositora, fotógrafa y creadora multidisciplinar argentino-española que desarrolla una intensa actividad artística, combinando diversos lenguajes para dar vida a obras escénicas y visuales de gran originalidad y expresividad. Con residencia permanente en España, desde donde expande sus creaciones, literalmente, a todo el mundo, Graciela no olvida sus orígenes y, de vez en vez, regresa a su tierra a revelar todo su arte. Con ella dialogamos.

Graciela Jiménez (ph: Pablo Julia)
Graciela Jiménez (ph: Pablo Julia)

¿Dónde naciste, qué estímulos artísticos encontraste desde pequeña y cuál ha sido tu formación inicial al respecto?

Nací en Córdoba. Con cinco años pedí estudiar piano y un piano de cola. No sé cuál fue la motivación. En mi familia no había pianistas. Los estímulos artísticos fueron variados, por ejemplo, ver revelar fotografías a mi padre influyó en mi gusto por la fotografía y creo que colaboró a desarrollar una sensibilidad y un gusto estético. Eso y escucharlo cantar tango y folclore y tocar la guitarra. A los nueve años empecé a estudiar piano de forma particular para luego entrar al conservatorio. También estudié danzas nativas, lo que creo que influyó en la asimilación de los ritmos de danzas argentinas.

¿Cuáles fueron tus experiencias en el país y cuándo y por qué decides establecerte en Europa?

En Córdoba, estudié en el conservatorio Félix T. Garzón y en la Escuela de Artes. Me atrajo de pronto la composición y comencé a estudiar con Graciela Castillo, de forma privada. En aquella época funcionaba la Agrupación Nueva Música. Y el contacto con la actividad que desarrollaban abrió un campo de interés que me llevó a buscar otros caminos y lenguajes. Paralelamente a esto, en esa época se inicia el proyecto de La Colmena, el proyecto de un grupo de músicos liderados por Pato Pedano, donde estudié y más tarde fui profesora, hasta mi partida a Europa. En España, continué mi formación y mi actividad artística.

¿Qué camino recorriste al llegar a España, tanto en formación como en producción artística?

Mi idea de instalarme un tiempo en España estaba motivada por el interés en estudiar y paralelamente continuar con lo que había iniciado en Córdoba: componer y tocar mi música. Así que, inmediatamente llegué a Granada, contacté con un estudio de grabación para continuar el proyecto iniciado en Córdoba con mi música, mis primeras composiciones para grupo de cámara. Y afortunadamente el estudio produjo mi primer disco con un grupo al que llamé Hilando Cielos, y que en cierta forma anunciaba todo lo que desarrollé en los años siguientes. Hilando cielos, como concepto, anunciaba la diversidad, la apertura, la unión poética de disciplinas. De esa primera etapa es también la primera experiencia de componer para la imagen o para lecturas poéticas. Me formé en el conservatorio en piano, composición. Soy licenciada en Teoría de la Música, magíster en Investigación Musical y en Gestión Cultural.

Coméntanos sobre tu actividad como compositora 

Mi actividad está dividida entre la creación y la docencia en el conservatorio superior de Música de Málaga. En lo creativo estoy trabajando en una obra escénica híbrida y experimental, titulada Madre y en la que he tenido el apoyo del Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras (CMMAS), en México, que tiene previsto su estreno a finales del 2027.

En materia audiovisual, me comentabas que participaste en la creación/realización de bandas sonoras para diversas obras.

Sí, siempre me ha fascinado la intersección de disciplinas y la riqueza que aporta la colaboración con otros artistas. He creado música en directo para cine mudo, así como bandas sonoras para exposiciones, cortometrajes y documentales.

Tienes un importante número de ediciones discográficas, en diferentes géneros y formaciones. ¿Podrías contarnos sobre esto?

He grabado ocho discos monográficos y participado en varios discos como colaboraciones. El primero, Hablo del Sur, lo grabamos en España con un repertorio para cuarteto y mis primeras composiciones con influencias del Río de la Plata y folclóricas. El segundo, Garuando, presenta un lenguaje más estilizado, cercano al jazz de cámara. Unos años más tarde, grabamos Citas y collages, un disco de música de cámara muy elaborado, a caballo entre el jazz de cámara y la música contemporánea. Luego vino Amor Oscuro, con un repertorio de canción lírica para voz y piano, con textos de Federico García Lorca. A continuación, grabamos Mediterráneo, un disco para chelo y piano con la banda sonora que compuse para una exposición de fotografías. Posteriormente, se publicó Works for Piano & Works for Piano and Cello, editado por Naxos, que incluye piezas para piano compuestas entre 2000 y 2009, así como obras para piano y chelo. Ese mismo año, se publicó en Buenos Aires El color del tiempo, editado por el Club del Disco, un trabajo grabado entre Granada, Barcelona y Buenos Aires. En este disco conté con Jerónimo Carmona en Buenos Aires, Carmen Canela en Barcelona y mi propio ensemble residente en Granada, formado por músicos españoles y argentinos. En ese disco grabamos música vocal para cantante de jazz y ensemble. Paralelamente, participé en varias colaboraciones y colecciones, como eVidas Fingidas, donde incluyeron un tango que grabé en Granada con Néstor Marconi y músicos de la Orquesta Ciudad de Granada, y Mujeres de Jazz, un disco colectivo de varias autoras. En 2026, grabamos un nuevo disco vocal titulado Amor de mis entrañas, para voz y piano, con textos de Federico García Lorca y Hugo Mujica.

¿De qué manera llega la fotografía a tu vida, y cómo desarrollas esta otra faceta?

Mi padre se dedicaba a la fotografía social y mi primer contacto fue ese, incluido el trabajo que realizaba en el laboratorio. También hacía algunos trabajos de microfotografía, y creo que eso despertó en mí la sensibilidad y el interés por lo visual. Por otra parte, soy amante de las artes visuales. La fotografía siempre estuvo presente en mi vida, pero siempre en un segundo plano. Fue a raíz del encuentro con el fotógrafo granadino Antonio Arabesco en el contexto de varios trabajos compartidos de música y fotografía, que me motivó a activar esta faceta y desde entonces he realizado varios trabajos documentales y de retrato psicológico, principalmente. La fotografía me permite crear un mundo a partir de un instante tomado de la realidad. Para mí es un interrogante, un instante robado a la muerte y que abre un espacio emocional que me interpela y deseo que ocurra lo mismo al espectador. Esto para mí es fascinante… El retrato es, tal vez, lo que más me interesó siempre. Esa comunicación que busco con algunas personas, o incluso con alguien desconocido que te encuentras de repente en la calle, puede abrir o generar una comunicación que en principio hubiese sido imposible. El misterio de ese otro me inquieta y seduce. Luego, todo ocurre en un instante donde la intuición lo es todo. Mirar y vivir, en palabras de Henri Cartier-Bresson.

¿De qué se trata Hilando Cielos?

Hilando Cielos es una especie de alter ego. Ha sido el nombre del primer ensemble que fundé cuando llegué a España. Luego, fue el nombre que le di al sello discográfico, para más tarde ampliarse a editorial de autor. Desde 2025 es un espacio que aglutina proyectos singulares, artes en diálogo, principalmente, poesía, música y fotografía de obras inéditas.

¿Visitas periódicamente nuestro país, y Córdoba en particular? ¿Cuáles son los proyectos que te traerían nuevamente a estas tierras?

Sí, voy casi todos los años a presentar diversos proyectos, como la presentación del CD Works for Piano & Works for Piano and Cello, editado por Naxos, en la Universidad de Cuyo, Buenos Aires y Córdoba. Además, la cátedra de piano de la Facultad de Artes organizó un concierto monográfico con alumnos, también lo hizo la Facultad de Artes de la Universidad de Cuyo, y en 2026 tenemos previsto un conversatorio para el alumnado sobre Alejandra, la obra que estrenaremos en agosto, en el Teatro Real.

¿Qué impresión tienes de la actividad artística y cultural de nuestro país, respecto a España y/o Europa?

De manera resumida te podría decir que mientras en Argentina el arte tiende a surgir desde la urgencia y la autogestión, en Europa predomina un diálogo más estructurado entre innovación y patrimonio.

Proyectos en agenda para 2026

En agosto, como dije, estrenaremos en el Teatro Real de Córdoba Alejandra, una ópera de cámara a partir de la vida y obra de Alejandra Pizarnik. Esta obra fue estrenada en Los Teatros del Canal, Madrid, en versión semiescenificada, bajo mi dirección en 2022. En esta nueva versión que haremos en Córdoba, contamos con Cecilia Leunda y el quinteto Vento. La pieza incluye danza, además. Por otra parte, en enero grabaremos el disco Amor de mis entrañas, un repertorio de canciones que compuse entre 2006 y 2019, con textos de Federico García Lorca y Hugo Mujica. Y, a continuación, lo presentaremos en el Auditorio Manuel de Falla, en Granada, y estamos en trámites para traerlo a Argentina en 2027.

En lo referente a la fotografía, expondré en Málaga, en febrero, una muestra titulada La piel de Málaga, una serie de fotografía de calle realizada entre 2024 y 2025.

¿Cómo te definirías como artista?

Busco la belleza y hablo de lo que me conmueve, de lo que me emociona, de lo que me interpela…

Para conocer más sobre Graciela Jiménez:

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