La historia del Vaca

10.10.2026

Andrés Dunayevich


Me acuerdo el día que desapareció. Quedamos todos consternados, no aparecía por ningún lado, parecía que se lo había tragado la tierra. Pasaban los días, las semanas y nada. El VACA era un vago atorrante, negro, petizo y morrudo. Tenía una mancha blanca en el cuerpo que seguía hasta uno de sus ojos, de ahí su nombre. El VACA era un gran compañero, estaba en todos los asados, siempre de buen humor. El VACA era el perro del CHELO.

Recuerdo que se paraba sobre los cajones de cerveza apilados contra la pared y se asomaba por la medianera y miraba con admiración a la vecina que estaba re buena. Ella multimillonaria del más alto nivel…con todos los papeles, bien de pedigrí. Pero la dueña,  una vieja maligna y carteluda, solo la quería para hacer plata. La estaba aguantando para cruzarla con otro de su misma estirpe.

Hasta que un buen día, el VACA no aguantó más y se la jugó. Aprovechando que la perra estaba en celo, saltó la tapia y sucumbió a los instintos pasionales más profundos. La señora los descubrió infraganti e indignada, porque le había arruinado sus planes comerciales, lo capturó, lo subió al auto y lo dejó tirado en la Ciudad Universitaria de la Ciudad de Córdoba. Todos los amigos y familiares preocupados, no sabíamos dónde estaba.

En un primer momento pensamos que estaba perdido debido al aturdimiento de los fuegos artificiales de fin de año.

Un buen día el ALE, el hermano del CHELO que estaba empezando la Facultad, se fue a Ciudad Universitaria con sus compañeros y de repente vio una jauría de perros que estaban por ahí mendigando, todos zaparrastrosos. Le pareció ver a su perro, solo que muy desmejorado. Se acercó y él mismo VACA fue quien lo reconoció. Se dieron un abrazo interminable. Ambos empezaron a llorar. El ALE dejó todo lo que estaba haciendo e inmediatamente se marchó a su casa. Durante todo el viaje de vuelta, el VACA prácticamente hablaba y lloraba de alegría. La había pasado muy mal, estaba todo hinchado por la mala alimentación. Recuerdo el gran asado de bienvenida que hicimos. Así fue como el VACA se volvió un mito después de volver de la muerte.

¿Pero se preguntarán cómo nos dimos cuenta de lo que había sucedido? Al tiempo la perra de la vecina perteneciente a la realeza, tuvo cría y parió a unos bonitos cachorros con manchas en el cuerpo y un parche blanco en el ojo, bien pirata y ya no quedaron dudas de lo sucedido.

EL VACA fue feliz el resto de su vida. Murió de muerte natural. Un buen día decidió que ya estaba bien, que había tenido una buena vida de perros rodeado de afectos. Se apartó a un rincón a asentarse en piso de tierra al lado de una planta y se dejó morir allí, como solo los perros sabios saben hacerlo.

Hay una parte final que no mencioné. Y que me la contaron hoy. Es que el ALE estaba viviendo en EEUU como muchos Argentinos que a mediados de los 90 tuvieron que migrar para ganarse el mango. El VACA ya estaba en las últimas. Cuando volvió ALE, en una de sus pocas visitas en 1998, se vieron un ratito, lo saludó y luego de eso el VACA murió. Sin duda lo estaba esperando para morir. Y este final, el verdadero, me emocionó mucho. Gracias ALE por compartirme esta historia.


Una historia Camboyana.
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#vidadeperros, #clubpalermobajo





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