Las propiedades del calcio

10.04.2026

(A Mendeleiev y a los pibes atómicos)


Omar Hefling


Ilustración: artista Selene Cráteres
Ilustración: artista Selene Cráteres

Al final mi abuela Amalia tenía razón.

Siempre que pude me hice amigo del calcio.

Mi abuela me decía que con el calcio

Si seguía al pie de la letra sus indicaciones

Me volvería radiante e irresistible.

Y así comencé a alimentarme con alimentos

Con una alta presencia de calcio

Así a la sopa la comencé a tomar

Con visión de futuro.

Con frecuencia me sucedía que 

Solo quería hablar de lo bien que hace el calcio

De lo bien que le hace a los huesos

Las propiedades del calcio.


Pero en honor a la verdad sospecho

Que a la abuela Amalia se le fue la mano

Con el calcio me hice fuerte

Pero no sé si estuvo bien

Maté al niño

Oculté mi origen

Olvidé quién era.


Hice mía una ciudad que no era mía

Me imaginé prófugo para escribirme

Me convertí en un impostor:

Nada como el engaño es tan eficaz

En el arte del desenmascaramiento

Así los que creen que son, no existen

Los que creen saber, no saben nada

Y al fin los que creen que no saben nada

Son los únicos que saben algo.


De todos modos como sospechaba

Que mi abuela Amalia exageraba un poco

Recurrí al diccionario:

En el diccionario Calcio (según Mendeleiev)

Estaba después de Calcáneo

Uno de los huesos más valientes del Tarso

Que yo creía era un pueblo griego

Después venía Calcedonia

La ciudad de los concilius

En Calcedonia conciliamos

Por primera vez el amor

Calcedonia era un baldío.

Después venía Calcídica

Que yo creía era la tía del Calcio

Pero en verdad era el Paraíso terrenal de las ovejas

A Maricel Arregui le decíamos Calcídica

La oveja negra del colegio.


Pero eso no es todo al Calcio o Calcium

Me lo encontré formando parte

Del equipo de las estrellas

De los mejores elementos

De la tabla de Mendeleiev

Donde se alistaban craks del calibre

De Ermindo Potasio

El pibe Arsénico

Adolfo Bario un arquero que atajaba en Banfield

En Banfield el equipo de mi viejo

El lateral Fernio

Gadolinio Emilio Gadolinio

Un central elegante que en la camiseta

Lucía el número atómico 64

El marcador era originario de las tierras raras

Felipe Lantano el rubio delantero con la casaca 57

El Chiche Mendelevio, José Manuel Uranio

Hipólito "El Torito" Calcio

Ese día en química fuimos el rey de los Hunos.

Pero mi abuela seguía insistiendo

Que hasta que no aprendiera la tabla del 9

Tenía que ser amigo del Calcio

9x1:9 9x2:18

Sopa carne huevos pescado

9x3:27 9x4:36

Castillo me decía en cada decena hacés la unidad

Leche Quaker y en Pascuas, bacalao

9x5:45

Nada de tocarse debajo del calzoncillo

9x6: 54

Qué grande este Castillo, en cada decena

Uno baja una unidad y la pego justo

9x7: 63 9x8:72

Mucho catecismo que sino el calcio va y le cuenta a Dios

9x9:81 9x10:90

La verdad que cuando aprendimos la tabla del 9 sentimos un

Gran alivio. Fue como hincar victoriosos una bandera en el territorio de los múltiplos.

Nos otorgó ciertas virtudes como el valor a atrevernos a pensar

Que jamás las operaciones matemáticas serán suficientes para determinar el volumen exacto de un sueño.





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