Marxianos al ataque

10.07.2026

Adrián Savino


La materia se llamaba Planeamiento y Control de Gestión, y formaba parte del Plan 78 de la Escuela de Ciencias de la Información… al menos en los papeles.

Porque su materia verdadera (como esas canciones cuyo título original quedaba entre paréntesis porque SADAIC no lo autorizaba), era: "Economía Política de los Medios de Comunicación".

O, mejor dicho, de los Aparatos. Porque como bien señalaba uno de los autores de la bibliografía, los tan mentados "medios" en realidad no median nada. Sirven sobre todo para perpetuar las leyes de la sociedad, basadas flagrante y descaradamente en la propiedad privada.

El autor estrella de "Planeamiento…", del que todes los demás eran más o menos exégetas, no podía ser otro que Karl Marx.

Se leía El Capital. Y no así nomás: bastante a fondo le entrábamos, y tratábamos de descularlo con la ayuda del profe titular Haickel y sus entusiastas colaboradores.

Eran tiempos perestroikos, y a Haickel le gustaba machacar en sus clases con una pregunta bastante retórica: "Así que ganó nomás la guerra fría el capitalismo, che… Y diganmé: ¿¿ahora a quién se lo van vender??".

No era un mal punto. Pero a mí, de aquella cursada, lo que más se me quedó grabado es un pasajito, una o dos líneas perdidas en los laberintos conceptuales de la gran obra.

Allí Marx, refiriéndose al "momento" de la circulación en el proceso productivo, planteaba de pasada algo que en mi falible memoria se articula más o menos así: "El capitalismo avanza inexorablemente hacia su colapso y desintegración. Aunque esto podría demorarse, en el caso de un desarrollo importante de las comunicaciones".

Confieso que luego, a lo largo de años y décadas, intenté más de una vez y siempre en vano reencontrarme con el supuesto pasaje. Así que a esta altura ya no sé si lo leí, o lo soñé.

Igual me sigue gustando. Tanto, que le enrularía todavía más el rulo, preguntando si eso que hoy le da vida extra al capitalismo, no será más bien un desarrollo importante… de las in-comunicaciones.

Veo al magnate Peter Thiel visitando una Casa Rosada sin periodistas acreditados, dispuesto a ofrecer recetas tecnofeudales para evitar que el cuarto ciclo neoliberal argentino colapse como los tres anteriores.

Veo y escucho al dúo canadiense Angine de Poitrine pretendiendo que desafía a la IA, con una propuesta de rock "microtonal" y estética alienígena.

Me informan sobre récords de mora en créditos de billeteras electrónicas, sin que por ello los CEO de éstas reduzcan sus feroces ganancias.

En fin, asisto (asistimos) todo el tiempo a nuevas y nuevas y nuevas noticias de esta vertiginosa era tecnológica y comunicacional, y en casi todas viene asomando una respuesta inapelable para aquella pregunta del profe Haickel:

Parece ser que treintipico años después, no hay caso: nos lo siguen vendiendo nomás al capitalismo...

Y bien poco importa si Marx dijo aquello, o si se trató apenas de un (otro) delirio comunista mío.





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