Origami accesible

10.01.2026

Cuando el arte del papel se convierte en un derecho cultural


Noelia Pajón


En un mundo que todavía construye barreras, una hoja de papel puede ser la puerta. El origami —esa técnica ancestral del plegado japonés— está viviendo una nueva etapa: convertirse en un lenguaje accesible y multisensorial que permite que personas con discapacidad puedan experimentar el arte desde el tacto, la vista, el cuerpo y la emoción. Lo que antes parecía un hobby silencioso y solitario, hoy se transforma en un puente comunitario que genera inclusión, autonomía y creatividad compartida.

En Latinoamérica, en Córdoba y en distintos países del mundo, artistas, docentes, instituciones y colectivos culturales están reescribiendo la historia del papel: lo vuelven táctil, lo vuelven sonoro, lo vuelven más grande, más simple, más complejo, más libre.

Lo convierten en un espacio donde todas las personas —ciegas, sordas, neurodivergentes, con discapacidad intelectual o motriz — pueden participar sin ser espectadoras externas del arte.

Un arte que se adapta a todas las manos.

El origami es accesible desde su esencia: requiere poco, puede repetirse una y otra vez, no discrimina edades ni niveles educativos y permite trabajar a distintos ritmos. Pero además, los nuevos enfoques inclusivos amplían esa accesibilidad.

Para personas ciegas o con baja visión, se usan papeles texturados, pre-marcados en relieve, modelos táctiles y secuencias narradas.

Para personas sordas, se emplean diagramas visuales claros, videos en lengua de señas y traducciones accesibles.

Para personas con discapacidad intelectual, el proceso secuencial del plegado ayuda a ordenar información, estabilizar emociones y generar foco.

Para personas con discapacidad motriz, se utilizan papeles más firmes, piezas grandes, apoyos ergonómicos y movimientos suaves.

El origami, en esta dimensión, es más que arte. Es un medio pedagógico, terapéutico, sensorial y emocional.

Organizaciones e instituciones que están plegando la accesibilidad.

En Argentina

* Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA): ha incluido experiencias multisensoriales donde el papel y el plegado se usan como medio accesible.

* Bibliotecas populares y centros barriales: en distintas provincias se desarrollan espacios de arte inclusivo que integran origami como actividad neuroeducativa.

Y en el mundo

* Japón – Talleres táctiles de origami comunitario en escuelas y centros de rehabilitación, pioneros en adaptar modelos para personas ciegas mediante relieves y texturas.

* Reino Unido – Colectivo de arte accesible basado en geometría del papel, donde se exploran patrones táctiles y plegados para adultos mayores.

Estas instituciones, aunque diversas, comparten algo esencial: entienden que el arte no debe ser un privilegio sino un territorio compartido.

Artistas del mundo trabajan desde enfoques inclusivos, sensoriales o comunitarios, generando modelos accesibles, nuevas formas de diagramar o instalaciones participativas. Entre ellos:

* Saburo Kase: creador del origami táctil para personas ciegas, ya que él quedó ciego a los 12 años. El origami fue su mejor herramienta para comunicarse.

Saburo Kase junto a dos niños a su derecha enseñándoles a hacer origami. Foto sacada de la página de Facebook Saburo Kase – Origami by touch
Saburo Kase junto a dos niños a su derecha enseñándoles a hacer origami. Foto sacada de la página de Facebook Saburo Kase – Origami by touch

* Kunihiko Kasahara: Pionero del origami geométrico usado en educación inclusiva.

* Akira Yoshizawa: su sistema de diagramación sigue siendo la base para materiales accesibles.

Akira Yoshizawa con  sus creaciones. Foto sacada de royumi.com
Akira Yoshizawa con sus creaciones. Foto sacada de royumi.com

* Matthew Shlian: esculturas de papel táctiles usadas en entornos educativos inclusivos.

Libro de Paul Jackson “TEXTURAS DE PAPEL. TÉCNICAS DE DISEÑO Y SUPERFICIES. La portada del libro es con tiras de papel amarillo con un círculo blanco en el medio donde está el nombre y el autor del libro.
Libro de Paul Jackson “TEXTURAS DE PAPEL. TÉCNICAS DE DISEÑO Y SUPERFICIES. La portada del libro es con tiras de papel amarillo con un círculo blanco en el medio donde está el nombre y el autor del libro.

* Vanessa Gould: llevó el origami al campo del arte accesible a través de su obra documental.

* Paul Jackson (Reino Unido): manuales de plegado accesible para educación.

* Eric Gjerde (Reino Unido): patrones táctiles (tessellations) usados en educación sensorial.

* Anja Voigt (Alemania): obras táctiles en papel para museos accesibles.

Cuadro en relieve para la exploración táctil basado en la obra “La sala del consejo del Ayuntamiento de Amsterdam” de Pieter Hendricksz de Hooch
Cuadro en relieve para la exploración táctil basado en la obra “La sala del consejo del Ayuntamiento de Amsterdam” de Pieter Hendricksz de Hooch

* Erika Kanno (Brasil): origami intercultural y accesible.

* Múm (Islandia): instalaciones sensoriales donde el papel dialoga con luz y sonido.

Este mapa global muestra que el origami ya no es solo una técnica sino una corriente cultural inclusiva en expansión.

Córdoba: un territorio donde el papel se vuelve comunidad

Las experiencias cordobesas tienen algo en común: el origami aparece como un acto colectivo. Se pliega en mesas comunitarias, centros culturales municipales, espacios de educación, literatura, fundaciones y proyectos barriales. El papel circula entre manos diversas: jóvenes neurodivergentes, personas ciegas, adultos mayores, niños con discapacidad intelectual o familias que buscan un espacio sensible y seguro.

Portada del libro “Plegar para Desplegarte”.
Portada del libro “Plegar para Desplegarte”.

Un caso para destacar es el libro "Plegar para DesplegArte" de Graciela Bordón, que brinda la maravillosa experiencia del origami a personas con discapacidad visual aunque también es accesible para cualquier persona que desee aprender origami.

Allí nacen prácticas donde se utilizan papeles grandes, firmes y texturados, se marcan relieves para quienes leen con las manos, se ofrecen secuencias en lectura fácil y se acompaña con LSA. Cada participante avanza a su ritmo.

El resultado es simple y profundo: el arte se hace accesible para todos.

El origami accesible resignifica el sentido del arte. No busca que la figura quede perfecta: busca que el camino sea habitable.

Que la cultura sea un territorio que no excluya. Que el papel pueda ser tacto, ritmo, sonido, compañía. Que el plegado sea una forma de derribar barreras.

En un contexto donde la accesibilidad cultural todavía es un desafío, estas iniciativas abren una posibilidad concreta: que cada pliegue sea un acto de derecho, de expresión, de participación.

Porque cuando una hoja de papel se pliega, también puede estar abriendo el mundo.





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