El librero vaporoso
Tengo un recuerdo que no me pidió volver. Es difícil tratar con un recuerdo que se niega a recordarse. Sé que no está bien traerlo contra su voluntad pero como no logra convertirse en olvido, mi memoria —que tiene fama de matona— lo ataca por la espalda. Entonces, se asusta y para no morirse del susto, recuerda.
















