Y Mufasa no despierta…
Quisiera abrazar al niño que fui pero no lo encuentro. Se quedó jugando a las escondidas en el baldío cruzando el tapial. Lo hace tan bien que las pistas de los recuerdos no son suficientes para dar con el sitio de su abrigo. Ya busqué en el patio del vecino, y en vez, descubrí que es momento de delatar al...
















